El paso del tiempo y los cambios que este trae son inevitables, pero el inicio de la andropausia es apenas el inicio de la última parte de la vida de un hombre
En general, cuando se habla de los cambios hormonales de la mediana edad, se suele mencionar a la menopausia. Pero no sólo son las mujeres las que sufren un cambio fisiológico de este tipo; en el caso de los hombres, la reducción de la producción de testosterona genera un proceso que se conoce como andropausia (a veces también mencionado como climaterio masculino o “menopausia masculina”). Sin embargo, el proceso y los síntomas que ocurren no son similares a los que sufren las mujeres. Incluso, hay casos donde el hombre no pasa por esta etapa.
En general, el ciclo reproductivo de los hombre comienza entre los 12 y 14 años, cuando entran en la pubertad y ya pueden eyacular. Es alrededor de los 50 años cuando la producción de testosterona empieza a ser mucho menor que en otras épocas. A diferencia de su contrapartida femenina, la andropausia no presenta síntomas marcados de que está sucediendo. El término “andropausia” comenzó a ser utilizado a finales del Siglo XX, cuando se comenzó a investigar casos de pacientes de mediana edad que presentaban síntomas que se asemejaban a la menopausia masculina.

Existen muchos síntomas que son asociados con la andropausia. Entre ellos se encuentran la dificultad para alcanzar y mantener la erección, disminución del volumen y de la fuerza en la eyaculación, caída del vello púbico, perdida y encanecimiento del pelo, aumento del vello en las fosas nasales y las cejas, pérdida de masa muscular, fatiga y cansancio crónico, osteoporosis, aumento de la sequedad de la piel, disminución de la capacidad auditiva y visual, sudoración intensa y estreñimiento.
Estos primeros síntomas del climaterio masculino suelen aparecer después de los 45 años. Se estima que la mitad de la población mundial presenta alteraciones relacionadas con una baja en los niveles de testosterona para cuando cumple 50 años. La mayoría de los hombres presentan niveles muy bajos de esta hormona para cuando cumplen 70 años, por lo cual se entiende que el factor que más influye en este proceso es la edad.
Durante la andropausia, el hombre suele experimentar una baja gradual en sus funciones fisiológicas, cognitivas y físicas. Aún así, no hay manera de predecir cuales son los síntomas que va a tener un hombre en este período de su vida. De hecho, ninguno de los síntomas son lo suficientemente severos como para tener que consultarle a un médico sobre ellos. Sin embargo, existe una serie de factores que pueden ayudar a que la andropausia tenga un mayor impacto en el hombre.
- Psicológico: Se estima que un hombre que sufre de trastornos de ansiedad o depresión tiene más probabilidades de que se acentúen los efectos de una baja de testosterona.
- Excesos: Otros de los factores que pueden favorecer una andropausia más pronunciada es el consumo de alcohol y tabaco en exceso. Tampoco ayuda sumarle una estilo de vida sedentario.
- Dieta desequilibrada: Por último, una persona que suele tener una dieta rica en azúcares, grasas trans y consumos poco nutritivos puede ayudar a que se sientan los efectos del climaterio masculino.
- Funcionamiento del hipotálamo: Esta glándula cerebral es la responsable de que los testículos produzcan testosterona. Si este funciona más lento, la reducción hormonal puede ser mucho más grande.
- Tratamientos farmacológicos: Existen medicamentos de la familia de los opioides que cuentan entre sus efectos secundarios la baja de la testosterona. Un tratamiento prolongados puede afectar la generación de la hormona y ayudar a que la andropausia se presente con más impacto.

Existen cambios puntuales en la anatomía masculina durante esta época. Cuando envejece, el sistema reproductor masculino sufre un cambio en los testículos, en el cual la masa tisular se achica. Hay hombres que presentan una líbido más apagada y otros que tienen respuestas sexuales menos intensas. Esto se debe a la reducción en la generación de testosterona, que también puede provocar disfunción eréctil. Hay casos donde los problemas sexuales se generan debido al impacto psicológico que genera el hecho de envejecer, enfermedades, problemas de salud crónicos y medicamentos.
Sin embargo, estos síntomas no aplican a todas las personas y, en muchos casos, la andropausia no es sinónimo del fin de la vida sexual. En algunos casos, tampoco significa el fin de la vida reproductiva del hombre; existen casos documentados de personas que han sido padres pasados los 70 años de edad. Puede suceder que los conductos que transportan el semen se tornen menos elásticos, pero los testículos continúan produciendo semen (aunque la tasa de producción de espermatozoides sea mucho mejor) y la próstata continúa generando líquido seminal. Este órgano tiende a agrandarse con la edad ya que gran parte de su tejido es reemplazada por un tejido similar al de una cicatriz. Esto es denominado HPB (hiperplasia prostática benigna) y afecta a la mitad de la población masculina del mundo.
Al igual que la menopausia, el climaterio masculino no tiene tratamiento y no tiene cura. Es posible realizar un tratamiento de reemplazo hormonal de manera paliativa. En este caso, se aplican inyecciones intramusculares de testosterona de manera trimestral o se administra en forma de parches o geles. Estas últimas formas son más efectivas ya que se puede administrar una dosis más personalizada. El seguimiento se puede realizar en principio de manera trimestral y luego aumentando los períodos dependiendo si los objetivos se cumplen o se requiere de una dosis hormonal diferente. Antes de comenzar un tratamiento hormonal se debe hacer un análisis de sangre previo que debe incluir los números de PSA prostático (antígeno prostático específico). Esto se debe a que el tratamiento de hormonas puede ayudar a que la próstata adelante su proceso de crecimiento y, de suceder, se debe suspender el tratamiento.
El paso del tiempo y los cambios que este trae son inevitables, pero el inicio de la andropausia es apenas el inicio de la última parte de la vida de un hombre. Lo más importante que alguien puede hacer es disfrutar esta nueva etapa e intentar encontrar un balance para tengamos una calidad de vida de la cual nos podamos sentir orgullosos y plenos